{"id":372,"date":"2019-12-20T17:47:52","date_gmt":"2019-12-20T16:47:52","guid":{"rendered":"https:\/\/www.spirituelle-lebensfuehrung.de\/?page_id=372"},"modified":"2024-12-15T10:46:20","modified_gmt":"2024-12-15T09:46:20","slug":"2-3-1-das-egoprinzip-selbsterhaltung","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/spirituelle-lebensfuehrung.de\/es\/2-3-1-das-egoprinzip-selbsterhaltung\/","title":{"rendered":"4. El yo: principio, causa, caracter\u00edsticas y su fin"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Autoconservaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El instinto de autoconservaci\u00f3n est\u00e1 implantado en todos los seres vivos. En todos los seres vivos es irreflexivo, s\u00f3lo en los humanos es consciente, m\u00e1s o menos. Este instinto es la base de todas nuestras acciones. Jenofonte escribe que \u00abun Dios creador ha dotado sistem\u00e1ticamente a los seres vivos del deseo de vivir y del miedo a la muerte\u00bb (v\u00e9ase T\u00f6pfer, Georg: Historisches W\u00f6rterbuch der Biologie, Vol. 3). A continuaci\u00f3n explica que, para anclar este impulso, \u00abfunciones vitales como la nutrici\u00f3n y el sue\u00f1o est\u00e1n vinculadas a una sensaci\u00f3n de placer\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Este principio tambi\u00e9n queda demostrado por los poderes autocurativos del cuerpo, que existen hasta cierto punto. En cuanto a los neandertales y sus antepasados, \u00bfqu\u00e9 ser\u00eda de ellos -y de nosotros- sin el impulso de autoconservaci\u00f3n? Los animales y las plantas tambi\u00e9n se esfuerzan por preservarse y disponen de todo tipo de estrategias para defenderse del peligro.<\/p>\n\n\n\n<p>Cada le\u00f3n estepario nace con un software de supervivencia. Va en busca de comida, se reproduce, juega, aprende, descansa y lucha contra competidores internos y externos. No puede salirse de este programa de comportamiento, est\u00e1 fijado a \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>El ser humano se diferencia del le\u00f3n en que, adem\u00e1s de la autoconservaci\u00f3n, lleva dentro un segundo programa, el de la supervivencia de los dem\u00e1s, el del servicio, el del altruismo. Esta caracter\u00edstica no se refiere en absoluto a la devoci\u00f3n aparentemente desinteresada por la pareja, los padres, los hijos, los amigos, etc. En primer lugar, esto no es m\u00e1s que amor propio y autoprotecci\u00f3n extendidos: los miembros de una manada de leones se cuidan con devoci\u00f3n los unos a los otros, pero en absoluto a los dem\u00e1s. En este sentido, el verdadero amor al <em>pr\u00f3jimo<\/em>es una actitud fundamentalmente desinteresada hacia todos los \u00abvecinos\u00bb. Todas las religiones lo subrayan m\u00e1s o menos claramente, sin excepci\u00f3n. El cristianismo se refiere a ello como amor al pr\u00f3jimo (Mt 5:44) y lo ilustra en la par\u00e1bola del Buen Samaritano. Sin embargo, aunque la pr\u00e1ctica humana del amor indiscriminado al pr\u00f3jimo, centrada en los extranjeros, las v\u00edctimas de accidentes, los emigrantes, etc., muestra el desarrollo humano -en forma de compasi\u00f3n, sacrificio y misericordia-, casi siempre permanece en el nivel emocional, terrenal, de la conciencia; no tiene conexi\u00f3n con la percepci\u00f3n espiritual, es decir, con la profundidad espiritual de la visi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El motivo interno del samaritano no se menciona, pero todav\u00eda no es una cuesti\u00f3n de desarrollo espiritual superior que ir\u00eda m\u00e1s all\u00e1 de la l\u00e1stima y la compasi\u00f3n emocional y contendr\u00eda la realizaci\u00f3n espiritual consciente de la mano en el guante. Porque cuando yo, como soldado en el frente, cuido de un enemigo herido -como en la escena del embudo en la pel\u00edcula \u00abNada nuevo en el Oeste\u00bb- esto no significa todav\u00eda que reconozca la afinidad entre su alma y mi gu\u00eda espiritual interior y la ponga en pr\u00e1ctica conscientemente. Porque s\u00f3lo entonces se emprender\u00eda el camino de la verdadera autoconservaci\u00f3n, que s\u00f3lo puede lograrse mediante la preservaci\u00f3n de todos (\u00a1!) los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, el hombre, el \u00fanico mam\u00edfero con capacidad de desarrollo superior, ha combinado desde el principio su herencia animal de autoconservaci\u00f3n con una exageraci\u00f3n sin l\u00edmites: Se ha abstenido de la devoci\u00f3n desinteresada a otros seres humanos, ha considerado -aparte de su familia e incluso all\u00ed a menudo no- a todos los dem\u00e1s y a todo lo dem\u00e1s como un medio para un fin, esto incluso en relaci\u00f3n con el planeta en su conjunto. Ha aprendido a explotar a sus cong\u00e9neres, a exprimirlos y a luchar agresivamente contra cualquier competencia. Este rasgo b\u00e1sico del comportamiento humano se muestra en la escena inicial de la pel\u00edcula de Kubrick \u00ab2001 &#8211; Una odisea del espacio\u00bb en la lucha entre dos hordas de humanos primitivos por el pozo de agua. A continuaci\u00f3n nos referiremos a este exceso como ego o egocentrismo. As\u00ed se distingue la medida de autoconservaci\u00f3n, necesaria para la supervivencia, de su exceso, que se ha convertido en la norma. Esta distinci\u00f3n ya se insin\u00faa en Mateo a trav\u00e9s del mandamiento de Jes\u00fas, a saber: \u00ab<em>amar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo <u>como a ti mismo<\/u>\u00bb.<\/em> Con ello, el Nazareno excluye toda extensi\u00f3n de la necesidad de autoconservaci\u00f3n. Pero la gente corriente rechazar\u00eda como absurda la admonici\u00f3n de amar a cualquier otra persona como a s\u00ed misma. Por eso Pablo comenta amargamente: \u00abPero el hombre naturalnada oye del Esp\u00edritu de Dios; le es locura.\u00bb (1Co 2:14)<\/p>\n\n\n\n<p>El \u00e9xito de la supervivencia del individuo, del grupo y de la especie humana se basa precisamente en esta caridad, en este \u00absegundo\u00bb programa que s\u00f3lo los humanos tienen dentro de s\u00ed. Es obvio que si cada uno empleara todas sus fuerzas, adem\u00e1s de la parte necesaria para asegurar la supervivencia, empleara todas las fuerzas a su alcance para \u00ab<em>buscar su bien en el bien de los dem\u00e1s<\/em>\u00bb (Tolstoi; Cap\u00edtulo 1), para ocuparse de la conservaci\u00f3n de todos los cong\u00e9neres, especialmente de los ajenos, indefensos y a\u00fan m\u00e1s hostiles, \u00e9sta ser\u00eda la \u00fanica autoconservaci\u00f3n garantizada para todos. Esto es directa e inmediatamente obvio.<\/p>\n\n\n\n<p>En la pr\u00e1ctica de la vida cotidiana, como individuo puede comprobarlo directamente en su entorno ajeno y sobre todo hostil, en cuanto a las consecuencias concretas; aunque tal decisi\u00f3n s\u00f3lo pueda mantenerse sobre la base de un fundamento espiritual.<\/p>\n\n\n\n<p>En lo que respecta a esta conexi\u00f3n entre bienestar individual y bienestar general, el ejemplo de la afluencia de emigrantes no trata necesariamente de ampliarla. M\u00e1s bien, en el caso del verdadero amor a los enemigos, extranjeros o samaritanos, convendr\u00eda ocuparse fundamental y suficientemente de su bienestar en cualquiera de sus formas: hay que crear para ellos condiciones de vida a nivel personal, colectivo y nacional para que tengan una base de vida digna y adecuada. Aunque esto ocurre a menudo a nivel personal, es una gota en el oc\u00e9ano a nivel mundial, al igual que la ayuda estatal al desarrollo. Especialmente en la relaci\u00f3n entre los pa\u00edses industrializados y los pa\u00edses en desarrollo, no se puede hablar de \u00abamor<em>a uno mismo<\/em>\u00bb. El ego colectivo nacional no permite tal pr\u00e1ctica samaritana del amor. En consecuencia, este \u00abamor como a <em>ti<\/em> mismo\u00bb es in\u00fatil sin un desarrollo simult\u00e1neo de la conciencia espiritual. En este sentido, este camino siempre se realiza primero individualmente, y probablemente tendr\u00e1 que haber grandes sufrimientos en forma de pandemias, guerras mundiales y cat\u00e1strofes clim\u00e1ticas durante mucho tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>El \u00fanico rayo de esperanza es la certeza de que, al menos individualmente, a los que han \u00abllamado\u00bb y (!) han sido escuchados se les concede una vida cotidiana protegida en el ojo del hurac\u00e1n circundante. Vive en la realizaci\u00f3n de las caracter\u00edsticas \u00ab<em>no os preocup\u00e9is<\/em>\u00bb y \u00ab <em>no tem\u00e1is\u00bb, <\/em>en<em> su <\/em>cumplimiento pr\u00e1ctico del Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a en el sentido de \u00ab<em>ser\u00e1n consolados<\/em> \u00bb (Mt 5,4). As\u00ed lo demuestra no s\u00f3lo la par\u00e1bola del hijo pr\u00f3digo (Lc. 15), sino sobre todo los informes de los autores que fueron \u00abconsolados\u00bb por estas consecuencias de su ego-crucifixi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Muchos quieren contribuir a la supervivencia de la humanidad. El lema popular para ello es \u00abHacer del mundo un lugar mejor\u00bb. Sin embargo, no mejora, sino que avanza hacia la autodestrucci\u00f3n. La raz\u00f3n es que este objetivo no puede alcanzarse horizontalmente en el plano material: \u00ab<em> <u>No<\/u> puedo hacer nada por m\u00ed mismo&#8230;\u00bb.<\/em> S\u00f3lo hay una soluci\u00f3n con orientaci\u00f3n vertical, a trav\u00e9s de \u00ab&#8230; <em>el Padre en m\u00ed<\/em>\u00bb <em>.<\/em> Entonces, a trav\u00e9s de la gu\u00eda interior, se muestran los caminos terrenales de la salvaci\u00f3n, que luego \u00abs\u00f3lo\u00bb hay que poner en pr\u00e1ctica. Esta gu\u00eda acompa\u00f1a a los combatientes en todo momento. (El cristianismo llama Esp\u00edritu Santo a esta transferencia informativa del mundo espiritual al material con su poder activo y a su manera).<\/p>\n\n\n\n<p>Entregar el proceso de redenci\u00f3n a la voz interior es el planteamiento b\u00e1sico de rescate dentro del plan de la creaci\u00f3n en su conjunto: tras la expulsi\u00f3n de la dimensi\u00f3n espiritual (Gn. 3:23) y el posterior retorno perfeccionado a trav\u00e9s de la experiencia y la evaluaci\u00f3n consciente del sufrimiento del plano material. Esta excursi\u00f3n a la materia trae consigo la expansi\u00f3n de la realizaci\u00f3n del mundo: \u00ab<em>Convi\u00e9rtete en quien eres\u00bb.<\/em> (Maharshi). Todo esto lo transmite la par\u00e1bola del Hijo Pr\u00f3digo (Lucas 15): \u00ab<em>la fortuna del padre <\/em>&#8230; <em><u>perdida y encontrada\u00bb.<\/u><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Las ense\u00f1anzas de la sabidur\u00eda han proclamado todo esto. Pero no son escuchadas, la gente permanece obstinadamente en el nivel horizontal. La raz\u00f3n de ello es Maya, el enga\u00f1o universal de todas las personas (v\u00e9ase el cap\u00edtulo \u00abMaya\u00bb, cap\u00edtulo 23), que h\u00e1bil y exitosamente ha obstruido y contin\u00faa obstruyendo la \u00fanica perspectiva de liberaci\u00f3n del sufrimiento a lo largo de la historia humana. Maya es el velo universal que se extiende sobre la conciencia de las personas. Oculta h\u00e1bil y sobre todo eficazmente la verdadera naturaleza del hombre, su esencia divina. Su comportamiento como mam\u00edfero con caracter\u00edsticas mucho peores (\u00ab<em>m\u00e1s bestial que cualquier animal<\/em>\u00bb; Fausto I, S\u00f3tano de Auerbach) es realizado con \u00e9xito por Maya. Ella intenta cimentar la ignorancia de la gente sobre su propia identidad espiritual y tiene un \u00e9xito extraordinario al hacerlo, distray\u00e9ndolos h\u00e1bilmente de todos los esfuerzos espirituales al dirigirlos astutamente hacia incentivos materiales. La Odisea de Homero y el Fausto de Goethe son los ejemplos m\u00e1s evidentes de ello. En el mundo moderno, y siempre ha sido as\u00ed, quienes viven en la opulencia hacen todo lo posible por mantenerla; muchos incluso quieren aumentar su exceso. En cualquier caso, sin embargo, todos ellos evitan el camino espiritual, la admonici\u00f3n de las ense\u00f1anzas de la sabidur\u00eda de \u00abluchar por el reino de Dios\u00bb, la conciencia espiritual. Los que viven en la pobreza o la miseria quieren alcanzarla. Esto tambi\u00e9n se aplica a los extremistas hind\u00faes, islamistas, budistas (movimiento Aum en Tokio) o cristianos evang\u00e9licos que quieren alcanzar objetivos por la fuerza de las armas que contradicen directamente el Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a o las otras ense\u00f1anzas de sabidur\u00eda correspondientes en todos los aspectos.<\/p>\n\n\n\n<p>La gente emprende todo con conciencia material, incluidas sus organizaciones religiosas, porque Maya, con el instrumento de la orientaci\u00f3n hacia la diversidad y la policrom\u00eda de la vida material, les impide con \u00e9xito comprender espiritualmente las voces de los pocos iluminadores a lo largo de los siglos. Lo consigue a pesar de que su iluminaci\u00f3n, es decir, sus intentos de apartar la nube frente al sol (Ramakrishna), deja poco que desear en t\u00e9rminos de claridad.<\/p>\n\n\n\n<p>El medio m\u00e1s eficaz de Maya para mantener la conciencia material o antiespiritual es actualmente el progreso social y tecnol\u00f3gico. De este modo, Maya distrae con un \u00e9xito deslumbrante del sufrimiento y la miseria, la enfermedad, la crueldad social y la violencia, la p\u00e9rdida de puestos de trabajo, las pandemias, la fascistizaci\u00f3n, el asesinato y la guerra. Ella sigue teniendo \u00e9xito en el uso de una sensaci\u00f3n de progreso para disfrazar el hecho de que la gente sigue envidiando, mintiendo y enga\u00f1ando. (Esa maya es, sin embargo, una parte absolutamente necesaria de la \u00fanica creaci\u00f3n: v\u00e9ase el cap\u00edtulo 13: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 hay mal en el mundo? La consecuencia es el llamamiento de Jes\u00fas a no resistirse al mal).<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan todas las experiencias de la vida, por lo general s\u00f3lo despu\u00e9s de la mediana edad, es decir, despu\u00e9s de que se hayan completado todas las etapas esenciales de la construcci\u00f3n de una vida, es decir, encontrar un trabajo, un hogar y una pareja, fundar una familia, etc., se produce una desolaci\u00f3n m\u00e1s o menos grande de la vida en com\u00fan y s\u00f3lo despu\u00e9s de las p\u00e9rdidas m\u00e1s graves y severas, el sentido espiritual de la vida humana se pone al alcance de la conciencia, aunque rara vez se reconozca como tal. Pero m\u00e1s a menudo que en el pasado, la gente puede aprender a reconocer y domar el \u00abanimal interior\u00bb, el ego, a trav\u00e9s de las influencias de la civilizaci\u00f3n, mediante impulsos casi siempre dolorosos y los consiguientes esfuerzos espirituales. Entonces puede utilizar su punto de venta \u00fanico entre los mam\u00edferos, su capacidad de madurar para un desarrollo superior, para \u00abanimarlo\u00bb, por as\u00ed decirlo:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abLa virtud quiere ser alentada,<\/em><br><em>la malicia puede hacerlo sola\u00bb.<\/em><br><em>(Wilhelm Busch: Plisch und Plum)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Pero en la actualidad, una expansi\u00f3n de la conciencia en el sentido del amor a los enemigos (v\u00e9ase el correspondiente cap\u00edtulo 17 para la cercan\u00eda a la realidad) no tiene ninguna posibilidad de producirse a nivel supraindividual, como puede verse en la cuesti\u00f3n de los inmigrantes en Europa.<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abA veces me pregunto: \u00bfC\u00f3mo de fina es la capa de civilizaci\u00f3n que tenemos en nuestro trato con los dem\u00e1s?\u00bb.<\/em> <em>(El ministro federal del Interior de Maizi\u00e8re sobre el lenguaje del odio en relaci\u00f3n con la crisis de refugiados de 2015: DIE ZEIT n\u00ba 51, 2015)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00abMorir cada d\u00eda\u00bb<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El medio para reducir el ego avasallador y, por tanto, la \u00fanica (\u00a1!) salida del sufrimiento es el \u00abmorir cada d\u00eda\u00bb del ego. Esta es la \u00fanica preocupaci\u00f3n de todas las grandes ense\u00f1anzas de sabidur\u00eda. Esto no significa la muerte f\u00edsica, sino la supresi\u00f3n del ego inferior, el alma instintiva, mirando a trav\u00e9s de la identidad espiritual de todas las personas. Esto permite que el ego superior, el alma espiritual, emerja cada vez m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Para desarrollar esta alternativa, la educaci\u00f3n y un marco civilizador dentro de una legislaci\u00f3n ilustrada y humana desempe\u00f1an un papel importante. Esto ha existido durante muchas generaciones, y no hay duda de que se han hecho progresos significativos a nivel material, pero al mismo tiempo existe tambi\u00e9n el problema de que no se puede hablar de un cambio fundamental del instinto humano de autoconservaci\u00f3n en la direcci\u00f3n de un verdadero y devoto amor al pr\u00f3jimo.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto se puede ver, por ejemplo, en el uso de t\u00e9rminos tan absurdos como \u00abpolvor\u00edn Oriente Medio\u00bb en su completa locura, porque el polvor\u00edn es el alma del instinto de ego de autoconservaci\u00f3n humano, que desde la aparici\u00f3n del Homo sapiens ha proporcionado de forma fiable todo tipo de polvorines en todas las \u00e1reas y zonas de nuestro mundo sin excepci\u00f3n. Y no es tan f\u00e1cil pasar por alto el hecho de que estos barriles estallan cada d\u00eda en alg\u00fan rinc\u00f3n de nuestro planeta. Est\u00e1n por todas partes, no s\u00f3lo en las Cruzadas, en la Guerra de los Treinta A\u00f1os, en Auschwitz, en Nanjing, en la Camboya de los Jemeres Rojos, en Srebrenica, en Sud\u00e1n, en Ucrania, etc. etc.<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00f3lo sobre una base espiritual, es decir, no en el mismo nivel horizontal material-terrenal de conciencia de la raz\u00f3n, es posible desprenderse de la conciencia de ser \u00abm\u00e1s animal que cualquier animal\u00bb (Goethe: Fausto I, Bodega de Auerbach): esto puede verse claramente en el hecho de que a lo largo de los milenios, a pesar de todo el progreso tecnol\u00f3gico y social, las admoniciones de las ense\u00f1anzas y maestros espirituales ni siquiera han empezado a encontrar favor; la gente sigue mintiendo y enga\u00f1ando. Incluso bajo la premisa de una abolici\u00f3n completa de la pobreza y la miseria, siguen siendo rencorosos, orgullosos, arrogantes, desconfiados y celosos. Esto se puede ver todos los d\u00edas en el estilo de vida de los ricos y los bellos.<\/p>\n\n\n\n<p>El ejemplo del cristianismo, y aqu\u00ed en particular el Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a, el concentrado de toda la doctrina, muestra que los cristianos, sobre todo sus representantes, no han logrado en realidad realizar ni uno solo de sus mandamientos, y ni siquiera para empezar. Este es tambi\u00e9n el destino de todas las dem\u00e1s ense\u00f1anzas sapienciales hasta la fecha, cuyas id\u00e9nticas admoniciones son pisoteadas: \u00abNo te preocupes\u00bb&#8230;, \u00abNo dividas entre el bien y el mal\u00bb&#8230;, \u00abNo juzgues, no condenes\u00bb&#8230;, \u00abNo te resistas al mal\u00bb&#8230;, \u00abPerdona todo y a todos en principio\u00bb&#8230; o \u00abAma a tus enemigos\u00bb&#8230;.<\/p>\n\n\n\n<p>Por supuesto, amar a los enemigos no s\u00f3lo se encuentra en Mateo <em>(\u00abAmad a vuestros enemigos, haced bien a los que os odian\u00bb <\/em>, 5:44), sino tambi\u00e9n en todos los textos de sabidur\u00eda espiritual:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abEl extranjero que resida contigo habitar\u00e1 como un nativo, y lo amar\u00e1s como a ti mismo\u00bb.<\/em> <em>(Juda\u00edsmo: Antiguo Testamento, Lev\u00edtico 19:33 s.)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abRepele una mala acci\u00f3n con otra mejor.<\/em> <em>Entonces aquel con quien vives enemistado es como un amigo \u00edntimo y un partidario\u00bb.<\/em> <em>(Islam: Cor\u00e1n, sura 41:34)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abEl que comprende el sentido de la vida como el sentido que es inherente a todo, no vitupera su yo en el otro yo.<\/em> <em>As\u00ed recorre el camino hacia las alturas\u00bb.<\/em> <em>(Hinduismo: Bhagavad Gita XII, 28.)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abEl sabio es igualmente amable con el bueno y con el malo\u00bb.<\/em> <em>(Tao\u00edsmo: TaoTeKing 49)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abLa enemistad cesa por la no enemistad, \u00e9se ha sido siempre el curso de las cosas\u00bb.<\/em> <em>(Budismo: Dhammapada I, 5)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Si nos fijamos en el comportamiento cotidiano de hind\u00faes, budistas, musulmanes o cristianos y de sus dirigentes, no hay rastro de amor al enemigo, al contrario: en lo que respecta al cristianismo, ejemplos como la adaptaci\u00f3n del clero de las confesiones al r\u00e9gimen nazi, el notorio silencio del Papa P\u00edo XII sobre Auschwitz o los cr\u00edmenes sexuales masivos de representantes de la Iglesia muestran el alejamiento de los ideales \u00e9ticos antes mencionados. Tambi\u00e9n se podr\u00eda preguntar en los sermones dominicales hasta qu\u00e9 punto se llama a \u00abno dividir lo bueno y lo malo, no resistirse a las cosas malas, perdonarlo todo, pero tambi\u00e9n todo, o amar a los enemigos\u00bb y hasta qu\u00e9 punto se ve la aplicaci\u00f3n pr\u00e1ctica. \u00bfQu\u00e9 capellanes de campo en una trinchera rusa o ucraniana, o incluso sacerdotes de Europa occidental, pidieron esto, y mucho menos c\u00f3mo funciona?<\/p>\n\n\n\n<p>Su \u00abtemerosa<em>adaptaci\u00f3n a los valores mundanos<\/em> \u201c y su car\u00e1cter de <em>\u201dinstituciones intercambiables de bienestar p\u00fablico\u00bb <\/em>que se han \u00ab<em>sometido<\/em> \u201c al racionalismo de la \u00e9poca se asemejan a \u201d<em>clubes a los que se pagan cuotas\u00bb.<\/em> Las iglesias deber\u00edan tener voz como luchadoras por un mundo mejor, pero son<em>\u00ab&#8230; s\u00f3lo una de tantas y una que cada vez se oye menos\u00bb.<\/em> <em>No tienen \u00abrespuestas exquisitas<\/em> \u201c y han olvidado que, como parte de este mundo,<em>tienen <\/em>\u201d<em>su verdadera naturaleza en lo que se opone a este mundo\u00bb <\/em>. (Todos: DIE ZEIT 49\/2020, p. 62).<\/p>\n\n\n\n<p>Hay que decir, sin embargo, que Jes\u00fas, por ejemplo, no explic\u00f3 la finalidad ni las consecuencias de amar a los enemigos, lo cual no es evidente. Pero la experiencia de todos los buscadores espirituales muestra que desde el momento en que uno practica el amor a los enemigos sobre la base del conocimiento de la conexi\u00f3n con la unidad espiritual, los enemigos desaparecen del entorno (!) personal. Ampliado m\u00e1s all\u00e1 del \u00e1mbito individual, esto conduce en \u00faltima instancia al colapso general de puntos de vista egoc\u00e9ntricos como: \u00abSi tienes colegas, ya no necesitas enemigos\u00bb, divorcios, abuso infantil, adquisiciones hostiles, \u00abGrande otra vez\u00bb, \u00abPrimero\u00bb, etc., etc.<\/p>\n\n\n\n<p>El instinto inconsciente de autoconservaci\u00f3n con todos sus submen\u00fas es responsable de todo lo que las personas se hacen a s\u00ed mismas, a los dem\u00e1s y a la tierra. El ego, como expresi\u00f3n del instinto de conservaci\u00f3n, no quiere nada m\u00e1s que a s\u00ed mismo y, en \u00faltima instancia, s\u00f3lo se centra en s\u00ed mismo y en su propio bienestar. En \u00faltima instancia, el bienestar de los dem\u00e1s s\u00f3lo interesa si y en la medida en que sea \u00fatil para uno mismo. Esto se aplica incluso a los seres m\u00e1s queridos. Porque si se pone en peligro la propia existencia, la m\u00e1scara cae y el ego sale a la luz.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La causa del ego: la separaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La conexi\u00f3n o unidad entre Dios y el hombre se rompe por el programa de autoconservaci\u00f3n, porque el ego no puede imaginarse siendo preservado por la gu\u00eda espiritual interior. No ha tenido esta experiencia desde la infancia (v\u00e9ase m\u00e1s adelante). Es la barrera entre el ser humano espiritual y el material. Simb\u00f3licamente, la tentaci\u00f3n de preservarse mediante las <em>propias<\/em> fuerzas est\u00e1 representada en la historia de la creaci\u00f3n por la serpiente, que tent\u00f3 a Ad\u00e1n y Eva a ser voluntariosos y dependientes, desencadenando as\u00ed su expulsi\u00f3n del para\u00edso y, por tanto, su separaci\u00f3n del cuidado y la provisi\u00f3n divinos.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta separaci\u00f3n del contexto de perfecci\u00f3n -pero al mismo tiempo de la inconsciencia- fue el paso hacia su propio camino independiente, el paso hacia la autonom\u00eda. La lucha por la autonom\u00eda y la consiguiente separaci\u00f3n de la autoridad espiritual interior, que hasta entonces hab\u00eda guiado, protegido y provisto, son el sello distintivo del ser humano terrenal, que aborrece cualquier tipo de dependencia y cooperaci\u00f3n. (Los nazis llamaban a esto \u00abautarqu\u00eda\u00bb. El t\u00e9rmino \u00abnosotros primero\u00bb hace furor en la actualidad. Sin embargo, el credo \u00abyo primero\u00bb no s\u00f3lo se aplica a los presidentes, sino que todo ego lo tiene.<\/p>\n\n\n\n<p>La peor dependencia para el ego es la del Creador, v\u00e9ase Fausto I. Como esto est\u00e1 fuera de discusi\u00f3n para el ego, ha perdido su base segura y ahora cree err\u00f3neamente que tiene que ver c\u00f3mo puede arregl\u00e1rselas por s\u00ed mismo y de forma independiente. Como todos los dem\u00e1s tambi\u00e9n luchan inconscientemente por estabilizar su inestable ego a costa de los dem\u00e1s, los conflictos a muerte y las alianzas para superarlos son parte fundamental de la vida de todos.<\/p>\n\n\n\n<p>Se puede ver claramente el funcionamiento del ego ego\u00edsta en cada pol\u00edtico, en cada l\u00edder eclesi\u00e1stico, en cada director general y en casi todos los matrimonios: primero est\u00e1n el uno para el otro, luego viven el uno con el otro y finalmente el uno al lado del otro (porque se necesitan), con demasiada frecuencia incluso el uno contra el otro. Faltan el desinter\u00e9s y el sentido de la unidad. S\u00f3lo la identidad espiritual puede producirlos, y esto se ha perdido de vista.<\/p>\n\n\n\n<p>A trav\u00e9s de la separaci\u00f3n, se ha perdido la unidad original con el Creador, la despreocupada dependencia del hijo con respecto al Padre, y con ella el di\u00e1logo con el Hijo interior de Dios, con el Yo Superior. Es, por as\u00ed decirlo, la desvinculaci\u00f3n, la ruptura del cord\u00f3n umbilical (espiritual), la p\u00e9rdida de la instancia paterna real superior.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso el peque\u00f1o ego animal sufre de su inmensa fragilidad e incompletud. Y por eso siempre quiere ser algo especial, ser el centro de atenci\u00f3n, hacerse notar, porque eso le hace sentirse valorado. Su necesidad de importancia es inconmensurable. Por eso los tiradores y los soldados llevan muchas piezas met\u00e1licas de colores en sus uniformes. Por eso la gente se hace incontables selfies, preferiblemente con famosos. Un ejemplo especialmente impresionante de este ansia ilimitada de reconocimiento es el comportamiento de la enfermera del norte de Alemania que administr\u00f3 inyecciones letales a cientos de pacientes para reanimarlos con aparente competencia y poder as\u00ed brillar ante los ojos del personal especializado. El ansia de reconocimiento es un intento desesperado de compensar los complejos de inferioridad inherentes a todo ser humano.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Desarrollo externo del complejo de inferioridad<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Mientras crece, el ni\u00f1o peque\u00f1o percibe a los adultos como grandes y superiores y se ve a s\u00ed mismo como d\u00e9bil y, a pesar de todos los cuidados y la seguridad objetiva, a merced de los dem\u00e1s porque no puede hacerse valer ni resistirse a ellos. Para mantenerse estable frente a las impresiones externas y desarrollar su autoestima, por ejemplo con ni\u00f1os m\u00e1s fuertes, aprende a disfrazarse para no parecer completamente indefenso. Esto ocurre como muy tarde en la escuela primaria. Se sienten d\u00e9biles por dentro y se muestran fuertes por fuera. Esto ocurre de formas muy diferentes, por ejemplo, mediante gritos o una muestra de confianza. De este modo, se pueden ocultar las zonas d\u00e9biles, ya que el ni\u00f1o experimenta que, de lo contrario, los dem\u00e1s las reconocer\u00e1n y atacar\u00e1n r\u00e1pidamente y sin equivocarse.<\/p>\n\n\n\n<p>Como el ni\u00f1o no puede ver a los dem\u00e1s, no hay forma de que reconozca su condici\u00f3n comparable. Por eso suele sentirse m\u00e1s d\u00e9bil y percibe a los dem\u00e1s como superiores. El resultado es un sentimiento de inferioridad.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuanto m\u00e1s orientadas al rendimiento o incluso autoritarias sean las condiciones en la familia y en la sociedad en su conjunto, menos probable ser\u00e1 que el ni\u00f1o se sienta inferior. Las pulsiones, los afectos, los impulsos sexuales, los impulsos antisociales, los miedos y los sentimientos de inferioridad dominan la constituci\u00f3n psicol\u00f3gica b\u00e1sica. Pero no se exponen a los dem\u00e1s para no perder el escudo protector de la m\u00e1scara de soberan\u00eda. Esto tambi\u00e9n se aplica a una educaci\u00f3n comprensiva, tolerante o de \u00ablaissez faire\u00bb. Ning\u00fan ni\u00f1o o joven habla de sus sentimientos de cobard\u00eda, miedo, envidia, codicia o avaricia.<\/p>\n\n\n\n<p>Todos intentan ocultar su temerosa humanidad bajo una m\u00e1scara. Esto es especialmente exitoso para aquellos que utilizan el cinismo, los comentarios insinuantes y las burdas provocaciones para meterse con los dem\u00e1s y especialmente con sus debilidades con el fin de ocultar su propia sensibilidad extrema.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Proyecci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Un elemento conductual cl\u00e1sico de la supuesta autoprotecci\u00f3n es <em>la<\/em> proyecci\u00f3n, a trav\u00e9s de la cual uno reacciona ante sus propias insuficiencias y defectos abalanz\u00e1ndose a prop\u00f3sito precisamente sobre esos defectos en los dem\u00e1s, con constantes cr\u00edticas, refunfu\u00f1os, reproches, etc. Cuanto antes se construya esta coraza, mejor.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuanto antes se construye esta coraza, m\u00e1s se endurece y m\u00e1s se pierde la capacidad de amar, empatizar y encontrarse con los dem\u00e1s. Entonces se siente atacado mucho m\u00e1s a menudo de lo que realmente es. Un ejemplo t\u00edpico es el profesor joven e inexperto que se lleva todas las risas de los bancos de atr\u00e1s y luego reacciona de forma inapropiadamente agresiva. Si la calvicie o la barriga salen a relucir en una conversaci\u00f3n, los portadores de tales rasgos lo ven inmediatamente como un ataque contra ellos y lo perciben como una exposici\u00f3n. La autoimagen m\u00e1s o menos consciente de las personas se caracteriza por la inestabilidad. No hay que dejarse enga\u00f1ar: La mayor\u00eda de las personas que parecen especialmente seguras de s\u00ed mismas, superiores y confiadas se caracterizan por tener miedo existencial, im\u00e1genes enemigas, desconfianza y sentimientos de inferioridad en su interior. Un ejemplo cl\u00e1sico es el corredor que mejora su coche hasta convertirlo en una m\u00e1quina de carreras con un alto nivel de puesta a punto y luego corre temerariamente. Cuanto m\u00e1s d\u00e9bil es la autoestima interior, mayor es la potencia.<\/p>\n\n\n\n<p>La rebeld\u00eda de los ni\u00f1os o la anorexia de los adolescentes tienen su raz\u00f3n de ser en el hecho de que \u00e9stos intentan imponerse a sus mayores, a sus padres y a los dem\u00e1s o se repliegan en nichos de aislamiento cuando fracasan. Se trata de una protesta por no ser comprendidos. Al mismo tiempo, es una estrategia de supervivencia del individuo que est\u00e1 separado de su propia fuerza an\u00edmica y se encuentra en una soledad abismal. Este alejamiento es la verdadera raz\u00f3n de los sentimientos esenciales de inferioridad del hombre, los del \u00absarmiento cortado\u00bb. Este complejo emocional inconsciente del yo d\u00e9bil e inestable es uno de los mayores enemigos del hombre. Se expresa &#8211; para salvarse &#8211; como un programa de comportamiento compensatorio del ego, en cualquiera de sus formas, evasivo o agresivo.<\/p>\n\n\n\n<p>Por regla general, el alma instintiva y su ejecutor, el ego, nos hacen la vida imposible mediante la arrogancia, la vanidad, el miedo existencial, el autoaislamiento, la depresi\u00f3n, la prepotencia, la impaciencia y el ansia de reconocimiento. (Para saber cu\u00e1l es la finalidad de la materia, es decir, su tarea significativa, v\u00e9ase el cap\u00edtulo sobre para qu\u00e9 sirve el mal).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Psicograma de la pulsi\u00f3n del yo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El ego desactiva consecuentemente procesos que podr\u00edan posibilitar la autocr\u00edtica o el autoconocimiento. Esto pondr\u00eda en peligro la autoconservaci\u00f3n o la autoestabilidad tal y como se entienden. Muchas personas no pueden perder, ni en \u00abMensch \u00e4rgere Dich nicht\u00bb ni cuando pierde su equipo de f\u00fatbol, pero sobre todo cuando pierden en las relaciones o en el trabajo. La gente miente, hace trampas, enga\u00f1a, intimida, rompe la confianza, etc. para mantener su fr\u00e1gil situaci\u00f3n y no ponerla en peligro. Los pensamientos sobre el bien mayor le son ajenos, su pensamiento llega hasta el borde de su cartera. \u00bfCu\u00e1nta gente tiene una declaraci\u00f3n de la renta 100% honesta? Y cuanto m\u00e1s ganas, mayor es la tentaci\u00f3n y las oportunidades de reducir tus impuestos a un m\u00ednimo indecente. Sin embargo, a trav\u00e9s de circunstancias especiales, como el desarrollo espiritual, los poderes del alma divina pueden contraponerse al instinto animal, es decir, al alma instintiva, y desplegarse.<\/p>\n\n\n\n<p>El programa del ego que llevamos dentro se compara constantemente con los dem\u00e1s para conseguir o mantener su propia autoestima. (V\u00e9ase la madrastra malvada del cuento de hadas Blancanieves). Todo el mundo es especial, pero no en comparaci\u00f3n. El dedo \u00edndice tampoco se compara con el dedo coraz\u00f3n. Y la exhortaci\u00f3n b\u00edblica: \u00abLlega a ser perfecto\u00bb no es: \u00abLlega a ser como \u00e9ste y \u00e9ste o \u00e9ste y \u00e9ste\u00bb. La comparaci\u00f3n constante es tambi\u00e9n la base de la envidia. Este subprograma arcaico funciona, por ejemplo, cuando se proporciona seguridad b\u00e1sica a un gran n\u00famero de refugiados y se gastan sumas considerables para financiar un techo improvisado sobre sus cabezas.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso nuestro ego inferior tiende a enfurecerse y a agitar a los dem\u00e1s, ya que esto lo eleva por encima de ellos. Degradar, despreciar y menospreciar a los dem\u00e1s es crucial para apuntalar nuestro tambaleante sentido de la personalidad; es esencial para la autovalorizaci\u00f3n. Casi todas las palabrotas contienen intentos de devaluaci\u00f3n, a menudo con comparaciones con animales.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto est\u00e1 relacionado con la reacci\u00f3n al\u00e9rgica del ego a cualquier tipo de <em>autodesprecio<\/em>. El programa del ego en nosotros percibe incluso una opini\u00f3n discrepante como un ataque a su autoconservaci\u00f3n y contraataca de forma m\u00e1s o menos agresiva. Para muchos (hombres), estos patrones de comportamiento se complementan con un conspicuo ensimismamiento: un narcisista s\u00f3lo se conoce a s\u00ed mismo, no tolera ni la cr\u00edtica m\u00e1s suave, los debates basados en hechos no son posibles y siempre son los dem\u00e1s los culpables.<\/p>\n\n\n\n<p>Ambos rasgos de personalidad van acompa\u00f1ados de un rechazo de cualquier comportamiento autocr\u00edtico. El ego <em>debe<\/em> ser ciego a su propio mal comportamiento, de lo contrario la conciencia de su fragilidad estar\u00eda peligrosamente cerca de poner en peligro la autoconservaci\u00f3n. Para evitarlo, es importante para la propia estabilizaci\u00f3n trompicar a los dem\u00e1s. Mateo lo simboliza en la historia de la astilla y la viga. Esta es tambi\u00e9n la raz\u00f3n por la que hay inmigrantes que est\u00e1n en contra de los inmigrantes.<\/p>\n\n\n\n<p>La ca\u00edda de la unidad original y, por tanto, del mundo perfecto, condujo a nuestro mundo de insuficiencia, carencia y peligro.<\/p>\n\n\n\n<p>Porque y mientras hayamos perdido el acceso y por tanto la conexi\u00f3n con nuestro yo, el yo elevado, el alma espiritual, sentimos constantemente de forma inconsciente nuestra vulnerabilidad y falta de realizaci\u00f3n. Por lo tanto, no admitimos nuestros propios errores y somos reacios a asumir la responsabilidad de nuestro mal comportamiento, como hacemos en casi todos los accidentes de tr\u00e1fico. Tambi\u00e9n somos incapaces de hacerlo, o s\u00f3lo de forma muy limitada, porque el programa de autoconservaci\u00f3n nos lo impide en gran medida.<\/p>\n\n\n\n<p>La socializaci\u00f3n nos identifica con nuestra persona exterior. Vemos a nuestra <em><u>persona<\/u><\/em> como nuestro verdadero <em><u>yo<\/u><\/em> y sostenemos el guante de nuestra mano. Nadie nos ha hecho conscientes de nuestra singularidad y atractivo y de nuestra divinidad interior. En la ense\u00f1anza de la Iglesia, Jes\u00fas siempre fue presentado como la <em>\u00fanica<\/em> encarnaci\u00f3n de Dios. En consecuencia, su ense\u00f1anza de que el Hijo de Dios habita en cada ser humano (<em>\u00abEl reino de Dios est\u00e1 dentro de vosotros\u00bb) <\/em>-como la mano en el guante- fue ignorada y encubierta. Pero, sobre todo, fue combatida a muerte en la hoguera. De este modo, se ocult\u00f3 la autoridad divina que llevamos dentro, se pisote\u00f3 la ense\u00f1anza del Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a con su perd\u00f3n y amor a los enemigos y se absolutiz\u00f3 la naturaleza mam\u00edfera. Como la educaci\u00f3n s\u00f3lo nos identifica como persona y no con nuestro verdadero yo, se nos educa de forma fragmentada y, por tanto, falsa. El resultado es la inseguridad y el miedo. Adem\u00e1s, los padres confunden su naturaleza bondadosa con el amor. C\u00f3mo podr\u00edan, ya que ellos mismos nunca han experimentado el verdadero amor (v\u00e9ase el cap\u00edtulo sobre el amor m\u00e1s adelante).<\/p>\n\n\n\n<p>Debido a los errores que cometemos y vemos en los dem\u00e1s, esto conduce inevitablemente a un sentimiento de inadecuaci\u00f3n y a complejos de inferioridad. La inseguridad se convierte as\u00ed en nuestra compa\u00f1era constante.<\/p>\n\n\n\n<p>Este sentimiento inconsciente pero claro de nuestra propia<em> inadecuaci\u00f3n <\/em>es la raz\u00f3n por la que el programa del ego genera comportamientos destinados a aumentar nuestro propio valor de todas las formas imaginables: A nivel personal, el ego quiere sentirse, percibirse y por eso habla sin parar. El silencio es el reino de la intuici\u00f3n, en el que el lenguaje de la gu\u00eda interior puede llegar y hacerse audible. Impedir esto es la raz\u00f3n m\u00e1s profunda del flujo constante de palabras. Como se\u00f1al\u00f3 Oscar Wilde: <em>\u00abBienaventurados los que no tienen nada que decir y, sin embargo, mantienen la boca cerrada\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Es m\u00e1s, al ego no le gusta escuchar, porque entonces no se tratar\u00eda normalmente de s\u00ed mismo, sino de los dem\u00e1s. S\u00f3lo quiere expresarse, nunca ser receptivo. Est\u00e1 sediento de atenci\u00f3n. Un ejemplo flagrante de ello es el ansia de reconocimiento de los violadores ped\u00f3filos de ni\u00f1os que publican sus cr\u00edmenes en Internet.<\/p>\n\n\n\n<p>El ego quiere sermonear y da consejos no deseados en cada oportunidad adecuada e inadecuada. De nuevo, esto sirve para mejorar su propio estatus. En situaciones dif\u00edciles, por ejemplo en conflictos matrimoniales, el ego (masculino) quiere \u00abdiscutir las cosas\u00bb, pero esto no sirve para aclarar los hechos, sino que en realidad pretende ganar la batalla a su favor para restablecer la superioridad.<\/p>\n\n\n\n<p>Para mantener su propia estabilidad, que en realidad es inestabilidad, cada ego doblega, embellece o miente sobre los hechos existentes en su propio inter\u00e9s. En casos extremos, esto da lugar a una burbuja de auto-realidad \u00abpost-f\u00e1ctica\u00bb, que construye para proteger su esfera personal. Con demasiada frecuencia, esto conduce a la agresi\u00f3n, que puede observarse hacia los refugiados en toda Europa.<\/p>\n\n\n\n<p>El ego es narcisista. Un narcisista no es m\u00e1s que una forma m\u00e1s pronunciada del ego. Un narcisista carece de empat\u00eda y habla sin parar, preferentemente de s\u00ed mismo. Su necesidad de reconocimiento es ilimitada. Hay personas que, literalmente, nunca han empezado una frase en su vida que no empiece por \u00abyo\u00bb o \u00abmi\u00bb. El narcisista necesita y utiliza a los dem\u00e1s como escenario para su actuaci\u00f3n; quiere que le prestemos nuestra atenci\u00f3n, tiempo y energ\u00eda. Si no le di\u00e9ramos este escenario, estar\u00eda perdido.<\/p>\n\n\n\n<p>La autoadmiraci\u00f3n y la autoalabanza imaginarias del narcisista se etiquetan a veces como un trastorno de <em>la personalidad<\/em>, pero es un componente constitutivo del ego humano en general, en cualquier grado. Porque nuestro ego, <em>todo<\/em> ego, es adicto al reconocimiento, a la autopresentaci\u00f3n y a hacerse notar. De ah\u00ed que en la vida cotidiana aparezcan tatuajes, peinados inusuales, ropa llamativa, grupos de collares, pulseras, etc. El ego narcisista se siente inc\u00f3modo, se pone nervioso o incluso irritable si se le ignora. El deseo de hacerse notar es el resultado de un sentimiento de inferioridad profundamente arraigado, que busca formas de compensar. Debido a su complejo de inferioridad, el ego es al\u00e9rgico a cualquier tipo de cr\u00edtica. Constantemente intenta menospreciar y ofender a los dem\u00e1s y siempre se ofende r\u00e1pidamente cuando \u00e9l mismo es criticado. Ser rechazado es casi lo peor que le puede pasar al ego vanidoso, por eso siempre son los dem\u00e1s los culpables.<\/p>\n\n\n\n<p>El sentimiento de la propia fragilidad produce una lucha permanente por la propia valorizaci\u00f3n, t\u00edpica del ego. Los hombres son en gran medida ego\u00edstas, mientras que las mujeres -digamos- est\u00e1n compuestas a partes iguales de ego y amor. Por eso los hombres son m\u00e1s d\u00e9biles y, por tanto, m\u00e1s arrogantes para disimular su fragilidad. Todo el mundo lo sabe: cuanto menos competente y m\u00e1s inseguro es el tipo de ego, m\u00e1s abre la boca para disimular su inseguridad. Sin embargo, cada uno tiene su propia mezcla y, por supuesto, tambi\u00e9n hay mujeres muy ego\u00edstas y hombres afectuosos.<\/p>\n\n\n\n<p>La autovaloraci\u00f3n es dominante en la vida del ego. Hay personas que se alaban constantemente a s\u00ed mismas y sobre las que se dice que el autoelogio apesta. La cosa se agrava cuando los j\u00f3venes juegan a los tiros y de esta forma se elevan a s\u00ed mismos y se convierten en amos de la vida (virtual) de los dem\u00e1s. <em>\u00ab\u00a1Soy alguien, puedo dar \u00f3rdenes!\u00bb.<\/em> Y, por \u00faltimo, jugar a ser dios es uno de los principales motivos del ego, de forma extrema, por ejemplo, en las personas que se desbocan, porque su comportamiento casi siempre es el resultado de una profunda crisis de reconocimiento.<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abNo era nadie hasta que mat\u00e9 al mayor alguien de esta tierra\u00bb.<\/em><br><em>(Mark Chapman, asesino de John Lennon).<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En las ciencias naturales, la b\u00fasqueda de la igualdad con Dios desempe\u00f1a inconscientemente un papel importante. La semejanza (Gen. 1:27) -como un ni\u00f1o en relaci\u00f3n con sus padres y, por tanto, no dotado de las mismas posibilidades- no es suficiente. Se trata de asumir cada vez m\u00e1s el poder de interpretaci\u00f3n sobre el curso de nuestras vidas. Esto puede verse actualmente en la creaci\u00f3n de formas de vida artificiales en el contexto de la \u00abbiolog\u00eda sint\u00e9tica\u00bb. Se construye una bacteria en el ordenador y luego se le da vida en el laboratorio, es decir, se ensambla el genoma paso a paso hasta que es capaz de reproducirse (Stern 31 de marzo de 2016). Semejante objetivo ya se proces\u00f3 art\u00edsticamente hace 200 a\u00f1os en la novela \u00abFrankenstein\u00bb de Mary Shelley. El cient\u00edfico Viktor Frankenstein se preocupa por la creatividad, por la creaci\u00f3n de un ser humano artificial a partir de partes de cad\u00e1veres y por relampaguear chispas de vida. Quiere<em> crear vida.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Parte de la valorizaci\u00f3n es la evitaci\u00f3n reflexiva de cualquier tipo de humillaci\u00f3n personal o de lo que el ego considera humillaci\u00f3n: Debe haber pocos hombres que pidan imparcialmente indicaciones a los dem\u00e1s. Algunas personas casi se contorsionan ling\u00fc\u00edsticamente para evitar la palabra \u00abpor favor\u00bb. Qu\u00e9 raro es cruzarse con alguien que utiliza la petici\u00f3n adecuada \u00abte pido disculpas\u00bb en lugar de la insensata pero com\u00fan frase \u00abte pido perd\u00f3n\u00bb: Al fin y al cabo, si has causado da\u00f1o a alguien, no puedes decidir por ti mismo si disculparte o no. Te har\u00edas dependiente de la decisi\u00f3n de la otra persona. Pero la dependencia es lo peor que le puede pasar al ego. Por eso no quiere dejar la decisi\u00f3n en manos de la otra persona. Con \u00abte pido disculpas\u00bb conserva el control, de lo contrario corre el riesgo de que la persona a la que se dirige se niegue a disculparse. El ego no quiere arriesgarse a eso, ser\u00eda anatema para \u00e9l. Con su interpretaci\u00f3n, te\u00f3ricamente podr\u00eda incluso golpear a alguien a voluntad y luego decirle a la cara que te disculpas. El programa del ego se encarga de que la persona siempre intente usurpar la disculpa y evitar as\u00ed la reacci\u00f3n adecuada de humildad ante su error.<\/p>\n\n\n\n<p>La gama de instrumentos para llamar la atenci\u00f3n y ocupar el centro del escenario es muy amplia. Muchas personas hacen literalmente cualquier cosa para \u00absalir en la tele\u00bb. Sirve para satisfacer el persistente impulso de realzar de alg\u00fan modo el enclenque sentido del yo. Ant\u00f3n Ch\u00e9jov escribi\u00f3 un cuento extraordinariamente amargo e ir\u00f3nico sobre esto: \u00abAlegr\u00eda\u00bb (\u0420\u0430\u0434\u043e\u0441\u0442\u044c).<\/p>\n\n\n\n<p>La sed de reconocimiento no s\u00f3lo es visible a nivel individual, sino que tambi\u00e9n emerge claramente a nivel colectivo y, por supuesto, a nivel de la direcci\u00f3n del Estado.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre otras cosas, nuestra propia necesidad de reconocimiento se expresa en fen\u00f3menos cotidianos como el consumo masivo de todoterrenos. Esta concentraci\u00f3n de sinraz\u00f3n automovil\u00edstica es exagerada en todos los sentidos en relaci\u00f3n con un coche normal, pero tiene ventajas para el ego: uno se sienta m\u00e1s alto, por encima de la altura normal del asiento, es decir, por encima de los dem\u00e1s. Y es una ilustraci\u00f3n perfecta de otra caracter\u00edstica del ego: el dise\u00f1o compacto da a la inestable sensaci\u00f3n de autoestima la sensaci\u00f3n de una fortaleza, un blindaje de acero. De este modo, se puede compensar parte del miedo existencial inconsciente.<\/p>\n\n\n\n<p>La propia sobrevaloraci\u00f3n y la vulnerabilidad que se esconde tras ella se ponen de manifiesto en el hecho de que la reputaci\u00f3n, el \u00abhonor\u00bb, la fama y el prestigio social tienen un gran valor para la autoimagen y ejercen una gran influencia en el comportamiento social, que en muchas sociedades llega a extremos como los asesinatos por honor cuando los miembros de una familia violan las convenciones y, por tanto, atentan contra la \u00abreputaci\u00f3n de la familia\u00bb. Actitudes como la verg\u00fcenza o el honor son elementos del ego que no pueden ser m\u00e1s arcaicos. Jes\u00fas lo expuso con suficiente claridad a trav\u00e9s de la forma en que vivi\u00f3 su vida haciendo todo lo posible por desviar la atenci\u00f3n de su propia persona: <em>\u00ab\u00bfPor qu\u00e9<\/em> <em>me llam\u00e1is bueno&#8230;\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Elevarse por encima de los dem\u00e1s o humillarlos con este fin, a veces descaradamente, a menudo sutilmente, es uno de los principales impulsos del ego. Rega\u00f1a, alberga prejuicios, se queja, blasfema, intriga, critica, culpa, reprocha, condena, etc. Pero la opresi\u00f3n, la devaluaci\u00f3n, la difamaci\u00f3n, la humillaci\u00f3n, la arrogancia y el desprecio <em>no<\/em> son <em>el objetivo, sino el medio<\/em> para alcanzar el fin de la propia valorizaci\u00f3n. Cada vez que niego con la cabeza a otra persona (tr\u00e1fico rodado, conferencia, campa\u00f1a electoral, carta al director, tormenta de mierda, debate parlamentario, etc.), se trata de una devaluaci\u00f3n que tiene como \u00fanico objetivo realzar mi propio estatus y elevarme por encima de ella. Sin este comportamiento permanente, el ego no podr\u00eda sentir y mantener su identidad, es el aire que respira. Por eso el conflicto, la discordia y la resistencia son elementos constitutivos de la convivencia no espiritualizada.<\/p>\n\n\n\n<p>El ego en su visi\u00f3n de t\u00fanel egoc\u00e9ntrica se vuelve r\u00e1pidamente prepotente: se abre paso a empujones, habla sin parar sin dejar que nadie d\u00e9 su opini\u00f3n, produce comentarios sin tacto o racistas, interfiere sin ser invitado, sermonea constantemente, etc. Pero no lo reconoce porque el ego en su visi\u00f3n de t\u00fanel egoc\u00e9ntrica no es consciente de ello. Pero no lo reconoce porque hay una especie de submen\u00fa en el programa de autoconservaci\u00f3n que le impide ser capaz de tomar nota de sus propios errores. De lo contrario, el programa no podr\u00eda seguir existiendo. Esto se ilustra en la historia de la astilla y la viga.<\/p>\n\n\n\n<p>Si el ego se comporta sin tacto, con reproches o desconsideradamente, ni siquiera se da cuenta de ello, pero los otros egos lo notan inmediatamente y le devuelven la astilla porque quieren defenderse. Por supuesto, tampoco reconocen su propio programa de agresi\u00f3n y represalia, pero s\u00ed lo reconocen en el otro. Por lo tanto, se desencadena una reacci\u00f3n de defensa agresiva como respuesta a los ataques, con lo que el primer ego se siente atacado y tambi\u00e9n estalla: \u00ab<em>Ha empezado \u00e9l<\/em>\u00bb. La pelea se intensifica y el conflicto contin\u00faa. El truco aqu\u00ed es que el ego, como est\u00e1 ciego ante su propio mal comportamiento, consigue convertir su perpetraci\u00f3n en <em>conciencia de v\u00edctima<\/em> en un abrir y cerrar de ojos, lo que le da legitimidad para devolver el golpe, aunque \u00e9l lo haya empezado inconscientemente. Este es un instrumento central del ego para ocultar su perpetraci\u00f3n. Se puede encontrar un tratamiento sat\u00edrico de este principio en el sketch de Loriot \u00abKosakenzipfel\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Autoconservaci\u00f3n El instinto de autoconservaci\u00f3n est\u00e1 implantado en todos los seres vivos. 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