{"id":1838,"date":"2023-05-20T16:51:27","date_gmt":"2023-05-20T14:51:27","guid":{"rendered":"https:\/\/spirituelle-lebensfuehrung.de\/?page_id=1838"},"modified":"2026-04-21T17:52:30","modified_gmt":"2026-04-21T15:52:30","slug":"krankheit-ihr-sinn","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/spirituelle-lebensfuehrung.de\/es\/krankheit-ihr-sinn\/","title":{"rendered":"14. La enfermedad: su significado"},"content":{"rendered":"\n<p>Alguien que est\u00e1 enfermo est\u00e1 en contradicci\u00f3n con el sentido de la vida. La enfermedad es una desviaci\u00f3n del sentido de la vida, es decir, del sentido de la existencia.<\/p>\n\n\n\n<p>El hombre terrenal fue creado para dar sentido a su existencia. El relato de la creaci\u00f3n se refiere a ello como \u00abconstruir y conservar\u00bb (2:15). Sin embargo, la pr\u00e1ctica general actual de construir, seguir desarrollando y, por tanto, perfeccionar, no resulta ser un desarrollo ulterior de una conciencia cuidadosa y responsable cuando consideramos el D\u00eda del Sobregiro de la Tierra el 4 de mayo de 2023, sino m\u00e1s bien un desarrollo ulterior apenas ralentizado de la sobreexplotaci\u00f3n de los recursos, la contaminaci\u00f3n del planeta y el creciente envenenamiento de la interacci\u00f3n social. No puede hablarse de una \u00abpreservaci\u00f3n\u00bb posterior.<\/p>\n\n\n\n<p>En lo que respecta al sentido real de la existencia humana, el medio para ello es la toma de conciencia del propio poder sobre la Tierra como decisor en la palanca de mezcla (v\u00e9ase 2.2.: Identidad binaria) y el uso adecuado del mismo. En la conciencia humana compiten las influencias de \u00abarriba\u00bb y de \u00ababajo\u00bb, la del amor devocional y la del egocentrismo. El prop\u00f3sito del egocentrismo es subordinar todo pensamiento, sentimiento y acci\u00f3n a la autoconservaci\u00f3n. M\u00e1s del 90 % de la gente vive de acuerdo con ella. Todas las ense\u00f1anzas espirituales de nuestro planeta exigen exactamente lo contrario, la victoria del esp\u00edritu en forma de amor al pr\u00f3jimo sobre el instinto de conservaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Si la gente vive ahora el sentido de \u00abhacia abajo\u00bb en su propia preservaci\u00f3n de la existencia en lugar de ayudar y apoyar solidariamente (v\u00e9ase el ejemplo del Buen Samaritano), entonces esa \u00abconstrucci\u00f3n\u00bb de mundos que se ajustan a s\u00ed mismos conduce a la destrucci\u00f3n, como se puede ver actualmente en ejemplos como las guerras en Oriente Pr\u00f3ximo o Ucrania o actualmente en iniciativas como la \u00abremigraci\u00f3n\u00bb, pero tambi\u00e9n incluso en la m\u00e1s peque\u00f1a disputa vecinal o matrimonial. Entonces resulta que la finalidad de la existencia es la existencia, como en el caso de los animales. Es como si el prop\u00f3sito de la existencia en una clase escolar fuera existir en esta clase escolar.<\/p>\n\n\n\n<p>El animal s\u00f3lo tiene esta finalidad, su existencia, de la que no puede salir; el ser humano, en cambio, tiene una segunda finalidad, el amor a otras personas. Puede pervertir de nuevo este amor limit\u00e1ndolo a la pareja, los hijos, los padres, los amigos y convertirlo as\u00ed en un amor de favor. \u00abNo son personas, son animales\u00bb. Entonces este tipo de amor es una funci\u00f3n del ego porque le es \u00fatil. No tiene nada que ver con el amor a otras personas.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso esta interpretaci\u00f3n es rechazada por las ense\u00f1anzas sapienciales y se muestra un amor indiscriminado hacia todos, que es la \u00fanica manera de salir del valle de l\u00e1grimas (v\u00e9ase la par\u00e1bola del buen samaritano). Jes\u00fas lo resume en el Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a al predicar el amor a los enemigos. Sin embargo, esto presupone un esfuerzo espiritual, ya que no es posible que la gente corriente ame a los extra\u00f1os, pues esto es fruto exclusivamente de la conciencia espiritual. En la actualidad, este principio se hace cada vez m\u00e1s evidente en todo el mundo debido a la creciente hostilidad hacia los inmigrantes. El hecho de que el calentamiento global est\u00e9 aumentando masivamente el flujo de refugiados est\u00e1 agravando a\u00fan m\u00e1s esta crisis.<br>(Esto no significa abrir las compuertas a todos los flujos de refugiados, lo que tambi\u00e9n ser\u00eda imposible; sin embargo, ser\u00eda muy posible crear condiciones de vida a trav\u00e9s de la solidaridad global que hicieran superfluos tales movimientos. Pero los programas alimentarios existentes, el hambre en el mundo y la ayuda al desarrollo no son ni siquiera una gota en el oc\u00e9ano).<br>S\u00f3lo a trav\u00e9s del amor samaritano puede lograrse la paz, la liberaci\u00f3n del sufrimiento y, por tanto, la liberaci\u00f3n de la enfermedad. Y esto no ocurre colectivamente, sino siempre individualmente.<\/p>\n\n\n\n<p>Los atributos egoc\u00e9ntricos para la vida individual en forma de palabras como diversi\u00f3n o felicidad muestran el objetivo de \u00abexistir\u00bb como el sentido de la existencia. Este enfoque en el amor propio -como resultado de la abstinencia espiritual- da lugar a las enfermedades como impulso corrector. Son la consecuencia y la expresi\u00f3n de la confusi\u00f3n entre el sentido y el ser. El significado altamente simplificado del 35\u00ba Presidente de EE.UU. John F. Kennedy &#8211; limitado al nivel material y excluyendo la dimensi\u00f3n espiritual: \u00ab\u00a1No preguntes qu\u00e9 puede hacer tu pa\u00eds por ti, pregunta qu\u00e9 puedes hacer t\u00fa por tu pa\u00eds!\u00bb (discurso de investidura) no consigui\u00f3 desencadenar ni siquiera un atisbo de autorreflexi\u00f3n, como se desprende claramente de las pol\u00edticas autorreferenciales de la mayor\u00eda de los l\u00edderes actuales y de la respuesta que sus electores dan a las mismas.<\/p>\n\n\n\n<p>En el caso inverso del amor indiscriminado (\u00a1!), ya no hay enfermedad en el aqu\u00ed y ahora. (Sin embargo, siempre hay s\u00edntomas, porque Mefisto quiere traer de vuelta al buscador espiritual, pero al mismo tiempo provoca el progreso espiritual a trav\u00e9s del endurecimiento). La libertad de la enfermedad no es una afirmaci\u00f3n, una promesa, una presunci\u00f3n o una suposici\u00f3n, sino la experiencia de todos aquellos que han logrado el di\u00e1logo espiritual con su gu\u00eda interior a trav\u00e9s de la perseverancia, la confianza, la paciencia y la pr\u00e1ctica meditativa constante. Por supuesto, la liberaci\u00f3n de la enfermedad tambi\u00e9n se refiere a la ausencia de sufrimiento en general e incluye la protecci\u00f3n frente a la adversidad en su conjunto (\u00abCaigan mil a tu lado o diez mil a tu derecha, no te suceder\u00e1\u00bb). Cualquiera que haya tenido esta experiencia y la haya tenido varias veces (v\u00e9anse las experiencias con la erupci\u00f3n volc\u00e1nica, el accidente de coche y el cruce del canal en el libro) puede ver c\u00f3mo son las pruebas espirituales. Estas pruebas no se parecen en nada a las pruebas f\u00edsicas o matem\u00e1ticas, porque no se pueden clasificar seg\u00fan el principio de los experimentos arbitrariamente repetibles. Sin embargo, hay muchos informes publicados de experiencias (Vom Saulus zum Paulus. Mi vida cotidiana con Cristo. Gandhi: Del silencio nace la fuerza para luchar. En el mundo se tiene miedo. La experiencia de la conciencia c\u00f3smica. Era como si los \u00e1ngeles cantaran. Lo que experimentaron con Dios), en las que personas concretas describen experiencias concretas en y con el modo de vida espiritual, que no s\u00f3lo muestran las innumerables curaciones paranormales, sino tambi\u00e9n el escudo protector en el que se ven envueltos los buscadores espirituales -y esto a lo largo de d\u00e9cadas de sufrimiento- y, por tanto, tambi\u00e9n la liberaci\u00f3n de la enfermedad. Estas experiencias son tan inusuales y, al mismo tiempo, no del todo f\u00edsicamente imposibles, que los egos cotidianos todav\u00eda se las arreglan para evitar en lo posible la palabra milagro, modific\u00e1ndola por \u00abrozando el milagro\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas cosas son ajenas a los te\u00f3logos porque su \u00fanico apoyo es la ex\u00e9gesis textual, que carece de valor sin una experiencia espiritual tangible. La experiencia de no sufrir y dejar de estar enfermo tambi\u00e9n lo es. Y quien haya le\u00eddo una docena de libros sobre tenis e investigado, debatido y publicado extensamente sobre el tema, est\u00e1 a\u00fan muy lejos de poder jugar al tenis.<\/p>\n\n\n\n<p>La funci\u00f3n de las enfermedades es hacer sonar la alarma para animar a la gente a volver. Debido a la sustituci\u00f3n mencionada, el cuerpo, que en realidad deber\u00eda ser el instrumento para reconocer el sentido y poner en pr\u00e1ctica la caridad, se ha convertido ahora en sentido y ha invertido as\u00ed la direcci\u00f3n del ser al sentido. Esto ya se expresa simb\u00f3licamente en el relato de la creaci\u00f3n, en que Ad\u00e1n sigue a Eva (y ella a la serpiente), es decir, seg\u00fan las voces externas y no seg\u00fan su voz interior -su voz divina-, en que sigue a la materia y no al esp\u00edritu (Gn. 3:6).<\/p>\n\n\n\n<p>Rara vez se plantea la cuesti\u00f3n del sentido; prevalece el ego\u00edsmo. El individuo quiere ser \u00e9l mismo una especie de dominador, quiere jugar a ser Dios, desde presidente, jefe de departamento y periodista jefe hasta jefe dominante de la familia. Al carecer de sentido, a la larga se destruye a s\u00ed mismo. Sin embargo, esta destrucci\u00f3n lo conduce en \u00faltima instancia de vuelta a su prop\u00f3sito espiritual. Esta \u00faltima es la finalidad del mal en el mundo (v\u00e9ase el cap\u00edtulo 3).<\/p>\n\n\n\n<p>La decisi\u00f3n libre, aunque inconsciente, a favor de la autoconservaci\u00f3n incondicional muestra que las personas que no saben nada del hacia d\u00f3nde pierden tambi\u00e9n el conocimiento del desde d\u00f3nde, es decir, de la creaci\u00f3n. Un ejemplo paradigm\u00e1tico es el darwinismo, cuyo credo es que el desarrollo superior, su hacia d\u00f3nde, se consigue mediante una adaptaci\u00f3n optimizada al entorno. En este sentido, el animal m\u00e1s adaptado ser\u00eda el m\u00e1s desarrollado. Pero el ser humano es el menos adaptado. La adaptaci\u00f3n terrenal (\u00a1!) es lo contrario del desarrollo superior. Los alemanes lo demostraron en su adaptaci\u00f3n a los nazis y hoy los seguidores a sus derechistas presidentes. Los que se adaptan renuncian a su propio sentido superior. El escritor brit\u00e1nico Rudyard Kipling lo muestra en su mundialmente famoso \u00abLibro de la selva\u00bb al hacer que su h\u00e9roe Mowgli, que crece con los animales, vuelva a caer en la vida animal de sus hermanos lobos despu\u00e9s de crecer y entrar en la sociedad humana (del pueblo) (en contraste con la adaptaci\u00f3n cinematogr\u00e1fica de Disney, por cierto).<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, el objetivo de la adaptaci\u00f3n tiene dos caras, porque una persona espiritual tambi\u00e9n se adapta a los ideales espirituales (Gita XII, 2, 13; XVIII, 51, 65; Dhammapada 357, 368) y, por tanto, lucha con la cuesti\u00f3n del sentido. Por tanto, no se trata de la adaptaci\u00f3n en general, sino de la adaptaci\u00f3n de Darwin, la del animal a la existencia puramente terrenal. Esto conlleva explotaci\u00f3n y violaci\u00f3n. Darwin y sus sucesores no se refer\u00edan a la adaptaci\u00f3n a las normas \u00e9ticas del amor al pr\u00f3jimo, sino a la adaptaci\u00f3n a s\u00ed mismos, a su autosuficiencia con fines de autoconservaci\u00f3n seg\u00fan su maliciosa interpretaci\u00f3n: \u00ab\u00a1El ruso debe morir para que nosotros podamos vivir!\u00bb. (Foto de la Wehrmacht en 1941: v\u00e9ase el cap\u00edtulo 21) Para Darwin, la adaptaci\u00f3n es un principio general, pero en realidad, como ocurre con el amor, hay que diferenciarlo: Hay una adaptaci\u00f3n materialista y otra espiritual. La primera es inconsciente, odiosa y conduce a la esclavitud del instinto; la segunda es consciente, libre y amorosa: \u00ab\u00a1H\u00e1gase tu voluntad!\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras las personas se comporten as\u00ed en armon\u00eda con el egocentrismo y la violaci\u00f3n esencialmente asociada de los semejantes y el medio ambiente, es decir, en contradicci\u00f3n con ellos, enfermar\u00e1n y seguir\u00e1n enfermando y\/o sufriendo racismo, infierno conyugal, explotaci\u00f3n, etc. como un individuo f\u00edsicamente estable:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEl organismo est\u00e1 en estado de enfermedad en la medida en que uno de sus \u2026 \u00f3rganos se establece para s\u00ed mismo y persiste en su actividad particular contra la actividad del conjunto. \u2026 La verdadera forma del esp\u00edritu contiene una insuficiencia, que es la enfermedad\u00bb. (Hegel: Enciclopedia de las Ciencias. 2\/III\/C\/c\/\u00a7371 Enfermedad del individuo).<\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido, el ser humano ya est\u00e1 sustancialmente enfermo desde su nacimiento, aunque parezca que los beb\u00e9s nacen sanos. Pero s\u00f3lo est\u00e1n libres de s\u00edntomas y pueden salir de esta fr\u00e1gil vida en la cuerda floja en cualquier momento, porque el mundo y su medicina se esfuerzan por adaptarse a la existencia. La enfermedad del cuerpo se corresponde con el mal del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>El conflicto entre existencia y sentido se hace patente en la enfermedad. El ser humano ha sido creado a imagen de los dem\u00e1s, lo que se expresa en el esfuerzo por realizar la unidad con su voz interior y su contraparte (\u00a1!) ajena, como los dedos de la mano. Quien no reconoce el car\u00e1cter constructivo de la enfermedad como llamada al arrepentimiento, no reconoce la unidad, enferma y tiene que sufrir.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuanto m\u00e1s se rinde el sentido al ser y, por tanto, al apego a la dependencia material, mayor es la decadencia y la enfermedad. Dominan las convicciones adquiridas a trav\u00e9s de las constantes malas experiencias vitales de que la propia existencia fr\u00e1gil y la dependencia de la materia son naturales. Esto conduce a una resistencia feroz, como la xenofobia, ante cualquier perturbaci\u00f3n y cualquier posibilidad de perturbaci\u00f3n, y no s\u00f3lo en casos concretos, sino fundamentalmente de forma instintiva, desde el principio. Ca\u00edn te env\u00eda saludos.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, la alternativa, la superaci\u00f3n del ego\u00edsmo y la xenofobia, es apropiada para el hombre con el \u00abesplendor cautivo\u00bb de la semejanza. A trav\u00e9s de su conciencia espiritual -al menos como potencial- representa el contraste con el animal. Pero se ha decidido en gran medida por la falta de libertad del animal, que a su vez no puede liberarse. En efecto, ha renunciado a la libertad del arrepentimiento y hace sin pensar todo lo que le dicta el instinto de conservaci\u00f3n, crey\u00e9ndose el usuario soberano de su libre albedr\u00edo, cuando es exactamente lo contrario. Por eso no puede encontrar la verdadera raz\u00f3n de sus enfermedades. Ha nacido en esta situaci\u00f3n y, por tanto, s\u00f3lo tiene la oportunidad de liberarse de ella al cabo de alg\u00fan tiempo. Sin embargo, esto no cambia el hecho de que tiene el potencial para hacerlo y puede liberarse de ella a trav\u00e9s de una b\u00fasqueda espiritual de la \u00abpuerta del tapiz\u00bb (Hans M\u00fcller-Eckhard). Sin embargo, s\u00f3lo ve su enfermedad como el efecto de una causa externa supraindividual: pandemia, accidente, coincidencia, etc. Esta visi\u00f3n colectiva de las cosas es ya un s\u00edntoma de su visi\u00f3n err\u00f3nea del mundo. Esto ya est\u00e1 simbolizado en el relato de la creaci\u00f3n: Ad\u00e1n no se orienta por su voz interior, por ejemplo, sino que declara que Eva es la causa del desastre con el fruto, es decir, la \u00abmanzana\u00bb, mientras que Eva hace lo mismo con la serpiente.<\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido, soy responsable (en parte) de que est\u00e9 infectado por una persona infectada por la corona y de que en el mundo existan las enfermedades, el calentamiento global y las guerras. No importa cu\u00e1ntas partes de su propia \u00abculpa\u00bb y cu\u00e1ntas del exterior caigan sobre \u00e9l como \u00abdestino\u00bb, todo se reduce a haber nacido en \u00e9l, del que en principio estaba llamado a salir a m\u00e1s tardar desde la instrucci\u00f3n religiosa en la escuela: \u00abConservar y construir\u00bb o \u00abperfeccionar\u00bb (Mt 5,48).<\/p>\n\n\n\n<p>Sin el reconocimiento de la enfermedad no puede haber curaci\u00f3n, que no es en primer lugar la victoria sobre la enfermedad, sino el reconocimiento de la verdad oculta (Jn 8,32). La enfermedad es, en general y en su totalidad, simplemente un indicador del modo de vida en el valle de l\u00e1grimas, porque ya no existe en la vida guiada espiritualmente dentro de este valle de l\u00e1grimas. Se vive conscientemente en el ojo del hurac\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, la enfermedad no siempre es un s\u00edntoma de la \u00abculpa\u00bb de haber nacido en el principio de la autoconservaci\u00f3n, sino que tambi\u00e9n puede ser una se\u00f1al espiritual. Hay ejemplos destacados, independientemente de que sean di\u00e1logos guiados por el alma, como Gandhi, Jes\u00fas o Juana de Arco, o no di\u00e1logos inconscientes, como Mandela o Bonhoeffer. Pero son a\u00fan m\u00e1s frecuentes en la vida cotidiana. Jes\u00fas ya ha se\u00f1alado el contexto de la \u00abelecci\u00f3n\u00bb llamando la atenci\u00f3n sobre personas en las que \u00abse manifestar\u00e1n las obras de Dios\u00bb (v\u00e9ase m\u00e1s arriba), a pesar o a causa de su sufrimiento. Un ejemplo cl\u00e1sico de ello es Louis Braille, que desarroll\u00f3 el Braille tras quedarse ciego a una edad temprana. Este sufrimiento no se basa, o no principalmente, en una \u00abculpa\u00bb k\u00e1rmica personal, sino que pretende incitarnos a buscar y encontrar la causa oculta. Este objetivo es siempre el di\u00e1logo con la voz interior que proporciona las respuestas, abre el destino y conduce a la persona afectada por el camino hacia el mencionado \u00abreino de Dios\u00bb, es decir, hacia la conciencia espiritual. Esta conciencia espiritual en la vida terrenal est\u00e1 libre de preocupaciones, miedos, carencias e incluso enfermedades. Hay muchos ejemplos contempor\u00e1neos de curaciones casi milagrosas o recuperaciones parciales o salvaciones aparentemente \u00abimposibles\u00bb que siguen fascinando al p\u00fablico, pero casi nadie se pone a buscar la explicaci\u00f3n. Al fin y al cabo, esto requiere una orientaci\u00f3n espiritual.<\/p>\n\n\n\n<p>La doctrina del karma demuestra que no existe el sufrimiento sin causa, aunque la medicina moderna lo asuma exactamente as\u00ed. Considera la enfermedad como un fen\u00f3meno sin sentido y no se preocupa de su origen. Y si lo hace, se queda en el plano material y, por tanto, s\u00f3lo capta una peque\u00f1a parte de la verdad y, desde luego, no la decisiva. En lo que respecta a la pierna del fumador antes mencionado, se detiene en su reparaci\u00f3n y, como mucho, se siente c\u00f3modo cuestionando que el paciente fume. Por qu\u00e9 el paciente fuma y necesita este medicamento no interesa a la medicina, que afirma querer curar. Desde luego, no quiere saber qu\u00e9 tipo de sufrimiento causa el consumo de drogas en general, y mucho menos la cuesti\u00f3n del sufrimiento en general. Esto no es una cr\u00edtica a la existencia de la medicina, ya que tiene una importancia existencial en la fase de orientaci\u00f3n material del desarrollo humano.<\/p>\n\n\n\n<p>Los sabios de la antig\u00fcedad a\u00fan se expresaban claramente sobre la cuesti\u00f3n del sentido. Utilizando el ejemplo de la caja de Pandora, Hes\u00edodo muestra que el mal en el mundo, y por tanto tambi\u00e9n la enfermedad, est\u00e1 causado por la decisi\u00f3n del hombre en contra de los mandamientos espirituales &#8211; como en la historia de la creaci\u00f3n. En la Il\u00edada, Homero hace que el dios Apolo env\u00ede la peste al campamento de los griegos porque hab\u00edan cometido una ofensa contra \u00e9l, con lo que su iniquidad sirve tambi\u00e9n como s\u00edmbolo del alejamiento del camino espiritual. La sabidur\u00eda jud\u00eda menciona plagas como la peste y la viruela, que Dios env\u00eda al Fara\u00f3n porque no se adhiere a las instrucciones divinas que le fueron dadas a trav\u00e9s de Mois\u00e9s (Ex. 5). Este patr\u00f3n puede encontrarse varias veces m\u00e1s: N\u00fam. 25, Samuel 24, 1 Cr\u00f3n. 21. 21. Como en el caso de Ad\u00e1n y Eva, siempre se trata del alejamiento del sentido desinteresado y el giro hacia el ser propio y material, hacia el instinto de conservaci\u00f3n. Por eso las plagas colectivas como incendios, inundaciones, pandemias y guerras y, a nivel individual, las enfermedades vienen a persuadir a la gente para que regrese. La teolog\u00eda moderna no quiere saber nada de esto en relaci\u00f3n con la enfermedad y utiliza t\u00e9rminos como insensatez, incomprensibilidad, antidivinidad, critica tal comprensi\u00f3n como una \u00abpedagog\u00eda negra del pecado y del castigo\u00bb y aconseja una resistencia feroz:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abLo que el hombre debe querer frente a la enfermedad de acuerdo con la voluntad de Dios s\u00f3lo puede ser siempre una resistencia a ultranza\u00bb. (Barth, Karl: Kirchliche Dogmatik. III\/4.)<\/p>\n\n\n\n<p>Y todo ello para distraer desesperadamente del significado de estar enfermo y, en \u00faltima instancia, por supuesto, del karma. El motivo de este alejamiento de las alternativas presentadas con suficiente frecuencia -especialmente de la sabidur\u00eda oriental- es obvio: si a los miembros restantes de la Iglesia se les mostrara su corresponsabilidad, es decir, las duras consecuencias k\u00e1rmicas de su ego\u00edsta vida ego\u00edsta, si tambi\u00e9n se les pidiera que se apartaran de la venganza y las represalias y tambi\u00e9n que priorizaran el dar sobre el recibir y que amaran a sus enemigos, tambi\u00e9n ellos huir\u00edan en masa. (Para m\u00e1s informaci\u00f3n sobre esta \u00abtemerosa adaptaci\u00f3n a los valores mundanos que ya no tiene respuesta\u00bb, v\u00e9ase el cap\u00edtulo 12 de DIE ZEIT 49\/2020, p. 62). Este tipo de adaptaci\u00f3n a la mera existencia traiciona el sentido y conduce a lo contrario de un desarrollo ulterior y superior.<\/p>\n\n\n\n<p>Las enfermedades a menudo conducen a la recuperaci\u00f3n, pero esto no lleva a la comprensi\u00f3n de sus causas y su significado: La recuperaci\u00f3n no es un desarrollo superior. Sin embargo, quien acepta su enfermedad, deja de luchar y en su lugar se adentra en la conciencia espiritual (\u00abesforzarse\u00bb), pasa del ser al sentido y se libera de \u00e9l, aunque no necesariamente de los s\u00edntomas, que siempre sirven para mantener el nivel de conciencia.<\/p>\n\n\n\n<p>(Dado que tratar la enfermedad siempre tiene que ver con superarla, los t\u00e9rminos se utilizan aqu\u00ed de la siguiente manera: Curaci\u00f3n significa el restablecimiento del estado anterior a la enfermedad; el t\u00e9rmino se refiere a la dimensi\u00f3n terrenal. Recuperaci\u00f3n, en cambio, pretende expresar la liberaci\u00f3n espiritual fundamental de la enfermedad).<\/p>\n\n\n\n<p>La homeopat\u00eda no es una lucha contra el s\u00edntoma, sino por el contrario su refuerzo en el sentido de una inmunizaci\u00f3n y en este sentido una especie de adaptaci\u00f3n. Expulsa al diablo con Belceb\u00fa, mientras que la medicina convencional intenta suprimir los s\u00edntomas, lo que tampoco tiene nada que ver con una recuperaci\u00f3n sostenible. Tampoco contribuye a la concienciaci\u00f3n en el sentido de una liberaci\u00f3n general de la enfermedad.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abLa alopat\u00eda [medicina convencional] trabaja contra tal proceso con todas sus fuerzas; la homeopat\u00eda, por su parte, se esfuerza por acelerarlo o intensificarlo\u2026 Ambas quieren entenderlo mejor que la propia naturaleza, que conoce tanto la medida como la direcci\u00f3n de sus m\u00e9todos curativos\u00bb. (Schopenhauer: Parerga y Paralipomena. Vol. 2, Cap\u00edtulo VI, \u00a7 101)<\/p>\n\n\n\n<p>La medicina convencional quiere convertir el mal en bien, qued\u00e1ndose as\u00ed en el plano puramente material y reforzando el hecho de que permanecemos en el valle de l\u00e1grimas. No puede curar, s\u00f3lo reparar. Combate el veneno con ant\u00eddotos. Amputa, extrae dientes, extirpa tumores, mata bacterias, elimina traumas conscientes mediante terapia conductual, aplica vendajes y prescribe recetas para eliminar el dolor; en este sentido, procede mec\u00e1nicamente y ante todo quiere la recuperaci\u00f3n. La homeopat\u00eda tambi\u00e9n quiere la curaci\u00f3n y la recuperaci\u00f3n, pero tambi\u00e9n permanece en el \u00e1mbito del apego al ser; ha ganado, pero tambi\u00e9n Mefisto. No se puede hablar de recuperaci\u00f3n fundamental.<br>Las excepciones son, por supuesto, cuando los pasos terap\u00e9uticos en cualquier direcci\u00f3n son prescritos por la orientaci\u00f3n espiritual.<\/p>\n\n\n\n<p> Jes\u00fas procede espiritualmente con el s\u00edmbolo de L\u00e1zaro. Su curaci\u00f3n tambi\u00e9n podr\u00eda incluir la curaci\u00f3n general, dependiendo del nivel de iluminaci\u00f3n. Pero no hay nada sobre esto en el texto.<br>La liberaci\u00f3n de la enfermedad en general a trav\u00e9s de la conciencia espiritual no significa al mismo tiempo la liberaci\u00f3n de los s\u00edntomas. Al contrario, aunque Mefisto haya perdido su poder, nunca abandona su tarea de devolver al buscador espiritual al mundo de la conciencia exclusivamente material (Goethe: Fausto I, Pr\u00f3logo en el Cielo: \u00ab\u2026\u00a1alejarlo de su fuente original!\u00bb), aunque sus ataques sean cada vez m\u00e1s impotentes.<\/p>\n\n\n\n<p>La raz\u00f3n de la posibilidad de una liberaci\u00f3n general de la enfermedad es la constataci\u00f3n de la impotencia del mal. En este sentido, la enfermedad es un impulso hacia la recuperaci\u00f3n y, por tanto, debe afirmarse (v\u00e9ase Job o el paral\u00edtico o Hakuin; en el libro, cap\u00edtulo 9).<\/p>\n\n\n\n<p>Esto es una cuesti\u00f3n de realizaci\u00f3n, en este caso de dar sentido no s\u00f3lo a la enfermedad, sino tambi\u00e9n a la vida en su conjunto. No hay que luchar contra la enfermedad, sino ponerse en manos de Dios, es decir, \u00abbuscar el reino de Dios\u00bb, buscar la conciencia espiritual. En este sentido, la recuperaci\u00f3n fundamental s\u00f3lo puede lograrse mirando a trav\u00e9s del mundo de las apariencias. Si despu\u00e9s del reconocimiento siguen o no pasos m\u00e9dicos convencionales u homeop\u00e1ticos u otros pasos posteriores, ya no es una cuesti\u00f3n de principios, sino que resulta de di\u00e1logos con \u00f3pticos, dentistas con curanderos, eventualmente con otros m\u00e9dicos y, sobre todo, con la voz interior como \u00faltima palabra. Y el camino espiritual no salta inmediatamente de cero a cien. El sufrimiento que el buscador espiritual asume ahora muy conscientemente en el camino hacia la liberaci\u00f3n de la enfermedad significa que entonces el sentido vuelve a afirmar al ser, porque el ser vuelve a decir s\u00ed al sentido superior: \u00abSoy yo, el Se\u00f1or, quien soy tu m\u00e9dico\u00bb. (Ex 15:26).<\/p>\n\n\n\n<p>(Traducci\u00f3n con software)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Alguien que est\u00e1 enfermo est\u00e1 en contradicci\u00f3n con el sentido de la vida. 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